Al momento de escribir el Capítulo 1 de Noria Skybar, estaba pensando mucho en todas esas canciones en las que el intérprete, le promete la Luna a su enamorada a cambio de su corazón.
Claro, es muy fácil para el enamorado prometer hasta lo imposible con tal de conseguir su propósito, pero ¿qué hay del cumplimiento de la promesa si el amor se concreta?
¿Cuál es la necesidad de comenzar una relación basada en una mentira semejante? ¿Tan inalcanzable puede ser una mujer que uno llega a mentir compulsivamente con tal conquistarla?
¿O será que las convenciones de la poesía toleran la existencia de hombres tan mentirosos y mujeres tan crédulas? Porque nunca escuché una canción que diga: “Y cuando finalmente te bajé la Luna, tu…”
Parte de esta reflexión se ve reflejada de manera realista en el Capítulo 1 de Noria Skybar.
Pero luego de finalizar esa historia aún quedaba pendiente el relato visto desde otro enfoque. Un enfoque en tono de comedia, que se desprende de la teoría de Mar:
Esta vez el relato va un poco más allá y se hace extensivo a todos los poemas analizando de manera crítica lo que puede ocurrir tras realizar una promesa tan simple como imposible.
“Y si me pides la Luna para ti la bajaré”, es una historia (de 4 páginas) que habla por un lado de la histeria femenina, y por el otro de la absoluta sumisión del hombre ante el poder inconmensurable de la mujer.
Publicada en el Nº 8 de la revista Komikku, escrita por mí, dibujada por Henar Torinos y coloreada por Brian Miroglio.
“Y si me pides la Luna para ti la bajaré”, es una historia (de 4 páginas) que habla por un lado de la histeria femenina, y por el otro de la absoluta sumisión del hombre ante el poder inconmensurable de la mujer.
Publicada en el Nº 8 de la revista Komikku, escrita por mí, dibujada por Henar Torinos y coloreada por Brian Miroglio.



